lunes, 5 de octubre de 2009

LOS 8 RESUCITADORES

Resulta que ya no aguantaba más, eso de no correr, mata lento: lo sumerge a uno en el pantano de la melancolía, lo asfixia, y lo atrofia; así que fui a probar suerte. Solo iba a ver si podía trotar, y estaba perfectamente conciente de que posiblemente no pudiera y tendría que regresar a casa sin haberme movido.

La tarde estaba fabulosa, y en la pista se veían algunos buenos amigos. Tome valor, estiré y así como que no quiere la cosa, casi sin que se notara que lo hacía, empecé a trotar... Y PUDE!!! Ha sido uno de los momentos más felices de los últimos tiempos.

Troté despacio, muy lento realmente. Cuando me di cuenta ya llevaba 8km y paré.

Aún me duele un poco la rodilla, y no pienso trotar en un par de días, tampoco se trata de abusar. Quizá por allí del miércoles intente otros 8km, por ahora estoy feliz, siento que he resucitado

1 comentario:

Paco Montoro dijo...

Bravo Yaniré por esos 8 kms de trote, que saben fenomenal y te dan confianza. Cuídate.
Besos