martes, 11 de agosto de 2009

LOS GRANDES

Una de mis debilidades es bailar... bailar danzón es además como soñar: la música del danzón es cadenciosa y más bien sensual (acá dicen que de viejitos), y el baile es como atomizarse entre el espacio y la pareja. En México contamos con grandes compositores de danzón, e inmortales danzones (como el danzón a Juárez), desgraciadamente no hay muchos músicos mexicanos que difundan nuestra música, pero... peeero, Venezuela nos ha regalado el prodigio Dudamel. Gustavo Dudamel es un joven (sí, aún es joven) talentosísimo que dirige magistralmente la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, son grandes, no, son GIGANTES. Esta vez, el botón de prueba tanto de la música de danzón como del talento de Dudamel y de la OSSB, es la ejecución del Danzón #2 de Arturo Márquez (mexicano), en los PROMS... les maravillará.

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