miércoles, 5 de agosto de 2009

LAS MIGAS DE PAN

Una pareja estaba desayunando, el día de sus bodas de oro.

La mujer pasaba manteca por la corteza del pan y se la daba a su esposo, quedándose con las migas.

Ella pensaba -Siempre quise comer la mejor parte del pan, pero amo mucho, muchísimo a mi esposo y, durante 50 años, siempre de di las migas. Hoy no, hoy quiero satisfacer mi deseo.

Para su inmediata sorpresa, el rostro de su esposo se abrió con una sonrisa sin fin y le dijo:

- Gracias por este regalo, mi amor. Durante 50 años, siempre quise comer la cáscara del pan, pero como siempre a tí te gustaba tanto ¡yo jamás me animé a pedírtelo!

1 comentario:

Paco Montoro dijo...

A esto lo llamo yo AMOR.

Besos