miércoles, 20 de mayo de 2009

A BENEDETTI, UNA VEZ MÁS...

No quería escribir otra vez sobre Bendetti, entre otras cosas porque su partida deja ese dolor de muelas en el corazón del que no tan fácil se recupera uno. Los amigos, esos que siempre están, me han pedido escoja un poema y lo comparta en mi blog a manera de "hasta luego". Mi favorito es "Somos la Catástrofe" que ya publiqué, así que ahora les comparto otra joya:

AUSENCIA DE DIOS

Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.

Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.

Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.

Ahora que miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que Dios se muere, se resbala,
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara siglos de ceniza.

Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.

Mario Benedetti.

2 comentarios:

Paco Montoro dijo...

Yaniré, nos ha dejado la persona, pero siempre nos quedaran sus escritos. Besos

MASTER OF DARK dijo...

Paco,
efectivamente, se va el zurrón, lo esencial siempre nos queda, naravilloso, no?